EL CONCEPTO

Femenino y fresco, Dolce&Gabbana Dolce encarna el frágil equilibrio entre la innovación y la elaboración intemporal en el arte de la composición perfumada.  Dolce es el toque personal, una fragancia emblemática. Encarna la simplicidad de un resultado obtenido gracias a un proceso complejo: el mismo que se necesita para crear un vestido de fino encaje.   “La nobleza del alma, la elegancia de los gestos diarios, la alegría de compartir de generación en generación y la perfección natural de una única flor blanca. Esta es la imagen de Sicilia que llevo dentro de mí y la que se ha capturado en esta fragancia delicada” afirma Domenico Dolce.

EL DISEÑO

El elegante envasado de Dolce&Gabbana Dolce evoca un frasco de fragancia vintage. El cristal claro y grueso con suaves líneas curvas ofrece un diseño contemporáneo. El tapón de flor rinde homenaje a las costumbres sicilianas, elaborado para representar las esculturas de mazapán que se ven en las pastelerías sicilianas tradicionales. Una cinta de grogrén negra y gruesa, presentada en un elegante lazo, conjura las imágenes de las camisas blancas y las pajaritas que fueron el emblema de los primeros desfiles de Dolce&Gabbana. El toque final y más personal: Dolce firmó en una floritura de escritura negra, una réplica de la propia firma del padre de Domenico Dolce.

SALIDA

La fragancia se abre con una olorosa explosión dulce de color vibrante de hojas de flores de naranjo y flor de papaya, y se desvanece en un ramo floral conforme emerge el núcleo de la fragancia.

CORAZÓN

Una combinación exclusiva y opulenta de lirios de agua blancos e intenso narciso blanco se mezcla de manera perfecta con el amarilis blanco de cuerpo completo, una flor de Sudáfrica usada por primera vez en fragancias.

FONDO

Este distintivo floral se equilibra por el fondo de las cálidas notas de almizcle, junto con los complejos toques de cachemira; dejando un rastro sensual de maderas ligeras, tonos terrestres y especias picantes.

LA GAMA